Cofinanciado: Fundación ONCE-FEDER-FSE
 Está en: Discapnet » Castellano » Accesibilidad » Lenguaje viernes, 05 de diciembre de 2008 

Navegación

 

secciones

servicios

prensa

comunidad

correo web



Banner de Proveedores y enlace a la página de los Procesos de Contratación de Proveedores
Que es Discapnet
Logo Unión Europea Logo Fundación ONCE
Guía para un uso no discriminatorio del lenguaje  

Guía para un uso no discriminatorio del Lenguaje (y 10)

Historias de vida

María

María era la primera hija de Alejandra y Luís. Era una niña muy esperada por su madre y por su padre los cuales deseaban, ante todo en el mundo, que fuera feliz en la vida. La niña nació con cierta discapacidad psíquica.

Mientras María era bebé, Alejandra pidió una excedencia en el trabajo para ocuparse de ella durante los primeros meses. Llevaba a rajatabla los horarios de comida, de sueño, de visitas... ante el menor llanto o décimas de fiebre, lo dejaba todo e iba corriendo a urgencias.

Pospusieron todo lo que pudieron llevar a la niña a la guardería porque ya se sabe que allí es muy fácil pillar cualquier tipo de virus. Alejandra pidió otro año de excedencia.

En casa, la niña aprendió a gatear y luego a andar, tanto Luis como Alejandra, se adelantaban a sus necesidades ya los peligros de sus excursiones por la casa: antes de que María sintiera cualquier necesidad, su madre y su padre atendían sus deseos; de todas formas, la niña aprendió que sólo tenía que llorar para conseguir lo que quería. Alejandra y Luis se cuestionaban si era correcto o no lo que hacían, pero como siempre estaba malita. ..

En su etapa escolar, María iba con cierto retraso respecto a sus compañeros y compañeras. Luis habló con la profesora para que, dadas sus características especiales, le diera un trato deferencial. María necesitó clases de apoyo para poder mantener el ritmo. Su madre hacía con ella los deberes y en lo que no llegaba, los hacía ella para que no se notara mucho. María también aprendió que con decir que le dolía algo, se le eximía de ir a clase. En las horas de educación física, siempre tenía una excusa para no participar.

Por miedo a que le pasara algo, Luis y Alejandra decían continuamente a María que no corriera, que no hiciera esfuerzos, que llevara cuidado. Para evitar que las niñas y niños del colegio se rieran de ella, le recomendaba que se quedara más segura, junto a la profesora.

María cumplió trece años y, cada día, Alejandra o Luís iban a recogerla del colegio. Para cualquier problemilla cotidiano, siempre estaban allí. María sabía que, ante cualquier dificultad, siempre había alguien que se la resolvía, yeso la tranquilizaba.

Terminó en el colegio y Luis y Alejandra veían que su hija no avanzaba mucho más. Era demasiado el agotamiento y, además, los progresos de su hija cada vez eran menores; por ello, decidieron que, era mucho mejor para su bienestar que llevara una vida más tranquila para así ocuparse mejor de ella. Se enteraron de que en el barrio había un centro ocupacional donde estaría entretenida y aprendería manualidades, le enseñarían a coser, cocinar. ..Además, la seguridad social cubriría a María con una pensión, no muy alta pero que le daría unos mínimos para el futuro.

-¿Cómo crees que continúa la historia? Explica la trayectoria de vida de María.

-¿Crees que Luis y Alejandra actuaron correctamente? ¿Cómo lo hubieras hecho tú? -¿Conoces otras opciones? ¿Qué te parecen?

-¿Te gustaría que tu madre y tu padre hubieran tomado esas decisiones para ti?

Celia

Celia era la primera hija de Vanesa y Iván. Era una niña muy esperada por su madre y por su padre los cuales deseaban, ante todo en el mundo, que fuera feliz en la vida. La niña nació con cierta discapacidad psíquica.

Mientras Celia era bebé, Iván pidió una excedencia en el trabajo para ocuparse de ella durante los primeros meses. Llevaba a rajatabla los horarios de comida, de sueño, de visitas. .. ante el menor llanto o décimas de fiebre, lo dejaba todo e iba corriendo a urgencias.

Pospusieron todo lo que pudieron llevar a la niña a la guardería porque ya se sabe que allí es muy fácil pillar cualquier tipo de virus, pero ni Iván ni Vanesa podían dejar sus empleos más tiempo, así que Celia fue a la guardería.

La niña aprendió a gatear y luego a andar; tanto Vanesa como Iván, estaban muy pendientes de ella, pero intentaban que Celia fuera aprendiendo por ella misma y esto le supuso algún que otro porrazo. Si la niña lloraba, la atendían, pero no accedían a todos sus deseos para no mimarla demasiado; la niña fue aprendiendo a buscarse la vida y ya no lloraba por cualquier cosa. Vanesa e Iván se cuestionaban si era correcto o no lo que hacían, porque la niña era su niña bonita.

En su etapa escolar, Celia iba con cierto retraso respecto a sus compañeros y compañeras. Vanesa e Iván hablaron con la profesora para que intentara que llevara un proceso lo más normal posible en lo académico y en la relación con el resto de la clase, con los apoyos específicos que necesitara. Necesitó clases de apoyo para poder mantener el ritmo. Su madre le ayudaba a hacer los deberes y le facilitaba su aprendizaje.

Celia, como cualquier estudiante, algunos días intentaba librarse de ir a clase. Lloraba o decía que le dolía algo y se encontraba mal, pero su padre y su madre no permitían que faltara a no ser que fuera por una causa importante.

Vanesa e Iván querían que su hija llevara una vida lo más normalizada posible, que se relacionara con otra gente de su edad y que hiciera en cada momento lo que por su edad correspondía. Muchas veces, Celia llegaba llorando porque las niñas y niños del colegio se reían de ella, pero su madre y su padre preferían seguir afrontando esa realidad.

Celia cumplió trece años, desde hacía algunos, sus padres, a pesar del pánico, decidieron que debía aprender a moverse sola por la ciudad; al principio, le acompañaban y luego la vigilaban de lejos. Celia aprendió a ir sola por su ciudad, aunque eso le supuso muchos disgustos y esfuerzos a ella ya sus padres porque más de una vez se perdió.

Terminó en el colegio. Vanesa e Iván veían que su hija avanzaba muy lentamente. Estaban agotados, pero seguían creyendo que debía avanzar. Se enteraron que en el barrio había un Centro Especial de Empleo que la formarían en el aprendizaje de un oficio. ..

-¿Cómo crees que continúa la historia? Explica la trayectoria de vida de María.

-¿Crees que Luis y Alejandra actuaron correctamente? ¿Cómo lo hubieras hecho tú? -¿Conoces otras opciones? ¿Qué te parecen?

-¿Te gustaría que tu madre y tu padre hubieran tomado esas decisiones para ti?

Bibliografía

Rafael Bautista, comp. (1993):  Alumnos con necesidades educativas especiales. Málaga. Aljibe.

Ministerio de Asuntos Sociales (1994):  Actitudes hacia las personas con minusvalías.

[Introducción]  [La Realidad existe según se nombra]  [Las lenguas son algo vivo]  [¿Capaces o incapaces?]  [Unas vidas como las demás]  [Apoyo adecuado]  [Algo de historia]  [Forma y Fondo]  [Dinámicas para trabajar los conceptos]  Historias de vida  
 
Volver al índice Volver al indice Enviar a un amigo Enviar a un amigo
2008 - Discapnet, El portal de la discapacidad
Fundación ONCE - Fondo Europeo de Desarrollo Regional - Fondo Social Europeo
Desarrollado por Technosite Abre en ventana nueva.